miércoles, 6 de mayo de 2015

7 ideas para tomarse el día con calma.


Buenos días soleados!

Hay gente, como mi marido, que tiene la capacidad innata de empezar el día con calma. Es admirable para mí. Yo me despierto y empiezo ya a "runrunear" todas las organizaciones posibles y necesarias para ese día. 

Miro el calendario gigante de la cocina y empiezo: ¿toca rehabilitación de Mary? ¿algún médico? ¿qué plan puedo hacer con Rocío por la tarde? ¿cuántas horas tengo para estudiar hoy? ¿estudio o repaso? ¿hago la compra o aguanta un día más el frigorífico? ¿de qué tiempo dispongo para la "búsqueda activa de empleo"? (uff, como odio esa expresión) ¿pongo lavadora de blanco o de color? ¿qué hago de comida? ¿y de cena? 

Total que ya empiezas el día agitada y, muy posiblemente, con poca capacidad de organizarte de forma eficaz. Así que me pareció buena idea intentar seguir las pautas que lanzan desde Tusbuenosmomentos.com para tomarse el día con más calma.

Ahí van:

1. Levántate con tiempo
Es contraproducente quedarte en la cama hasta el último minuto y dar el acelerón cuando se te hace tarde. Ya habrás visto que, cuando te levantas con tiempo, empiezas el día más tranquilo.
La noche de antes, prepara lo que puedas para facilitarte la mañana. Y trata de no apurar el tiempo que estás en la cama.

2. Escucha a tu cuerpo
Atiende sus necesidades básicas y observa lo que hace. En lo más básico es donde muchas veces está la solución al problema. Ejemplos:
Piensas que tu problema son las distracciones, cuando el problema es que no duermes lo que necesitas.
Piensas que tu trabajo consume todas tus energías, cuando llevas tiempo sin alimentarte en condiciones.
Piensas que el problema es que no puedes parar de comer, cuando el punto es que no has encontrado el modo de canalizar el estrés.

3. Acude a tu inventario de ideas para canalizar el estrés
Observa cómo te las arreglas a diario para dar salida al exceso de estrés. Y, si acudes a hábitos o comportamientos poco saludables, busca otras alternativas: yoga, música, meditación, un hobby, etc.

4. Evita tomarte de manera personal lo que no va contigo
Lo que dice o hace la gente no siempre tiene que ver contigo.
Tu pareja, tu amigo o un compañero pueden darte una mala contestación sin que eso signifique que ya no te aprecien. Quizás estén pasando un mal día… o una mala década.
A ellos también les cuesta manejar sus emociones. Dale espacio a la gente y no te tomes todo lo que digan de manera personal.

5. Aprecia lo bueno del día
Equilibra. Hay problemas y disgustos, pero también hay suficientes cosas por las que vale la pena sonreír en este día. Que lo menos bonito no te impida ver y apreciar lo positivo.
Tómate unos instantes para hacer recuento. Empieza hoy, si no lo has hecho, porque esto también le da paz al espíritu.

6. No te satures de responsabilidades
Elige lo más importante del día y ponte con ello. Eso sí, procura que tu lista de tareas no te obligue a ir a toda mecha y haciendo tropecientas cosas a la vez.
Quita lo que puedas quitar de la lista. Y cumple con tus tareas secuencialmente: Cuando termines con una, pasas a la otra.

7. Busca un poco de tranquilidad
¿Cómo encuentras un poco de paz con el bombardeo continuo de estímulos?
A diario te las ves con: desorden, tráfico, murmullos incesantes, interrupciones telefónicas, información que llega por los cuatro costados, etc.
Considera eliminar lo que no necesitas. Por ejemplo, interacciones con gente que sólo aporta ruido a tu vida o unas cuantas horas de televisión.
Y busca un espacio para descansar, para desconectar un rato de tanto estímulo: ¿Un paseo por el parque? ¿Una horita de pintura? Tú veras cuál es tu refugio favorito.

tomarse el dia con calma


¡Espero que os sean de ayuda!
A por el miércoles!

1 comentario:

  1. Brutal! Voy a ponerlo en práctica porque me viene como anillo al dedo!

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